Cada español genera 2,8 toneladas de residuos al año y se recicla menos del 40%: queda mucho camino por recorrer

La economía española generó 132,1 millones de toneladas de residuos en 2017, un 2,3% más que en el año anterior. Este es el dato más actual disponible, proporcionado del Instituto Nacional de Estadística (INE) a finales de 2019, a través de su web, www.ine.es.

Los minerales son el tipo de residuo más generado en España. Según la estadística del INE, en 2017 hubo algo más de 69 millones de toneladas, más de la mitad del total. El 82,9% de los residuos generados en 2017 correspondieron a los sectores de actividad, mientras que el 17,1% restante provino de los hogares. Las actividades que experimentaron mayores aumentos respecto a 2016 fueron la industria (un 7,0% más) y suministro de agua, saneamiento, gestión de residuos y descontaminación, con un 5,8% más. Por el contrario, la generación de residuos se redujo un 13,4% en servicios. Por su parte, los hogares (los consumidores) generaron un 2,9% más de residuos.

Las actividades que generaron mayor cantidad de residuos en 2017 fueron la industria (incluidas minería y producción de energía) , con 41,1 millones de toneladas y casi un tercio del total (31,1%); seguida de la construcción, con 35,3 millones de toneladas, el 26,8% del volumen global nacional; y, en tercer lugar, el apartado formado por suministro de agua, saneamiento, gestión de residuos y descontaminación, con 21,3 millones de toneladas; agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, junto a la construcción, arrojaron 6 millones de toneladas, mientras que los servicios alcanzaron los 5,7 millones de toneladas.

De los 132,1 millones de toneladas de residuos generados en España al cierre de 2017, las empresas de tratamiento final de residuos gestionaron 115,5 millones de toneladas, lo que supuso un 8,2% más que el año anterior. En concreto, trataron 113,2 millones de toneladas de residuos no peligrosos (un 8,2% más que en 2016) y 2,3 millones de residuos peligrosos (un 7,7% más).

Del total de residuos tratados, la mayoría acabaron en el vertedero: nada menos que el 53,9%, un dato que resulta demoledor, pues supuso 62,2 millones de toneladas; el 38,9% se reciclaron (44,9 millones de toneladas), el 3,7% se reutilizaron en operaciones de relleno (4,2 millones de toneladas) y el 3,5% se incineraron (4 millones de toneladas).

Los 44,9 millones de toneladas de residuos que se reciclaron en 2017 supuso un incremento de un 13,5% en comparación con 2016. El 45,4% de esta cifra correspondió a residuos minerales, el 23,6% a los metálicos y el 8,6% a papel y cartón. Los residuos reciclados que presentaron mayores tasas de crecimiento en 2017 fueron los minerales (26,2%) y los metálicos (16,6%). Por su parte, los residuos plásticos disminuyeron un 21,5% respecto a 2016.

Para la elaboración de estos datos, el INE se basa en la denominada Contabilidad Medioambiental (CMA), que tiene como objetivo la integración de la información medioambiental de manera coherente en el sistema central de Cuentas Nacionales. Este último comprende un conjunto de cuentas satélite, de transmisión anual, elaboradas a partir de formatos contables aplicables a los diferentes ámbitos sectoriales y territoriales, con fuerte presencia de datos físicos.

La Cuenta de los residuos es útil para organizar la información sobre la generación de residuos y la gestión de sus flujos hacia instalaciones de reciclado, operaciones de relleno, incineración y vertederos controlados. A partir de ella se pueden obtener importantes indicadores para medir la presión que la economía ejerce sobre el ambiente. También permiten monitorizar los objetivos de las políticas de reducción de residuos y evaluar las mejoras en la gestión para la recuperación de materiales.

Del análisis de los datos publicados por el INE se pueden extraer varias conclusiones.

La primera de ellas es que aún generamos demasiados residuos en España. La cifra de 132 millones de toneladas arroja la escalofriante media de 2,8 toneladas de residuos anuales por habitante. Una auténtica barbaridad que se debe tratar y gestionar de forma óptima y con sistemas circulares, no lineales, para revalorizar la mayor cantidad posible e introducirla de nuevo en el sistema productivo, dándoles una nueva vida y contribuyendo a la sostenibilidad económica, social y ambiental, los tres pilares del desarrollo sostenible de una sociedad.

La segunda, que la mayoría del material tratado en España acaba en el vertedero, más de 62 millones de toneladas en 2017.

Y la tercera se deduce de las dos anteriores: aún queda mucho camino por recorrer y un amplio margen de maniobra y de mejora en la gestión de los residuos.

Para contribuir a ello, hay que actuar desde lo local para que tenga impacto en lo global. Esta es la razón de ser de ByProductPlace. Una herramienta diseñada para optimizar la gestión y el tratamiento de los residuos de la agricultura y de su industria auxiliar, que ve la luz en el corazón de la ‘huerta de Europa’. Esta apuesta no es casual, pues Almería es el epicentro de la producción hortofrutícola española y, por ello, la principal zona de generación de residuos derivados, directa o indirectamente, de esta actividad.

En ByProductPlace tenemos la solución a su gestión. Pero eso se expondrá en la próxima entrada a nuestro blog de noticias…

A continuación mostramos un vídeo que resume toda la iniciativa propuesta por Byproductplace.

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